Anécdotas

 

 

CARLOS DELGADO (Freyre)

 

Me quebré en San Carlos en el 89, y me dijeron que por cinco o seis meses no iba a poder correr, durante ese tiempo iba a tener el yeso, me había quebrado el fémur, y con la recuperación iba a perder el año. Tuve la suerte de tener un traumatólogo muy bueno, que era de San Carlos, el Dr. Escobar, los médicos del sanatorio donde estuve internado del Sr. Wilino, estuve 18 días internado, me operaron, me pusieron la placa, y a los 45 días, esta filmado, debuté en la categoría Fiat 600 zonal, eso fue el Domingo, el lunes a la mañana tuve que estar en San Carlos nuevamente con el médico haciéndome radiografías porque quería ver si se habían aflojado los tornillos, además del reto que me había pegado, eso fue lo mas feo, y lo mas lindo fue ganar en Santa Clara de la Buena Vista, una carrera que desde esa época todos la quieren correr, porque vienen todos, vienen los de Buenos Aires, los de Junín, Carlitos Fernández, me acuerdo que el primer año venia bien y me caí, y el segundo año me caigo en la largada, me levanto, pude agarrar un ritmo rápido y faltando dos vueltas tome la punta y gané, nunca me voy a olvidar que, cuando me bajaron la bandera, al dar la vuelta por la recta opuesta, la gente saltó al circuito festejando el triunfo y se terminó todo, eso no me lo voy a olvidar, hay muchas carreras lindas, pero esa fue la carrera soñada.

 

JOSE MAINO (Grutly)

 

Hace más de 40 años, se corría la primera vuelta a la colonia, es una carrera de ruta, en aquel tiempo estaban las Zanella 125 cc. cilindro de hierro, 3 cambios,  y había una moto Mi-Val 4 cambios. Nosotros debutamos con un muchacho de Grutly de apellido Streitemberger con una Mi-Val,  estabamos segundos en el primer paso que se hizo por Grumber, y después terminamos cuartos, la verdad es que estabamos muy contentos por que esos dos puestos los perdimos cuando tuvimos que reabastecer, porque estábamos tan emocionados, que lo que menos nos acordamos de echarle nafta a la moto.

 

IGNACIO “EL ÑATO” BOLADO (Junín)

 

Fue cuando me quebré en Cavanah, provincia de Córdoba, pienso que allí, llegué a estar entre los 5 mejores del país, ese día los alcancé a Heyddeger y a Víctor Copes, que venían adelante mío, y faltaban 7 u 8 vueltas, pienso que ese día les ganaba, con la moto de Macheratti, que era la que corría antes, Juan José Raybet, de Colón, allí me caí y me quebré.

 

ABEL “CHICHE” TRAGGIAI (Gálvez)

 

Una vez con “Tono” Ávila, fuimos a San Guillermo, tuvimos muy mala suerte, rompimos dos motores, estuvimos trabajando toda la noche, y él me decía, trabaja tranquilo que si mañana tengo la mitad de motor, gano igual, le digo, “Tono”, no vas a ganar, porque este motor no va, el conocía la pista, y con medio motor, ganó la carrera.

 No se si algún día te habrán contado, yo viajando con los Gavatorta, con el casco de la moto puesto, porque digo: Ustedes locos, a mi me van a matar! Así que por lo menos voy a salvar la cabeza, y me puse el casco de correr, dentro del auto.

 

En ese entonces ya salían los 100 c.c. libres, yo tuve la suerte de estar con unos señores de Gálvez, que eran los Burini, ellos fabricaban los cilindros, yo los armaba y ahí empecé con ellos, tenía corredores de la zona, que me corrían, y poco a poco, fui experimentando, porque en esto nadie tiene la última palabra, acá si no trabajas, vas muerto, después empecé con los Gavatorta, con los motores RF, yo les armaba y desarmaba el motor, y cuando ellos terminaron la época de los 100 c.c., hice el primer válvula rotativa, que fue en el año 82, todavía no había caja de quinta, usábamos la caja de cuarta, ese motor, se lo había dado a Gavatorta, él corrió dos carreras, y de allí, el “Chufi” me dijo, mirá, no lo quiero correr al motor, porque no se lo das a otro, casualmente me lo había pedido Hugo Mondino, y con él fuimos a correr a Freyre, y esa carrera la ganamos, en ese entonces el “Cuco” era Delgado, y con ese motor con tres carreras encima, le ganamos, para nosotros era tocar el cielo con las manos, Delgado tenía la mecánica del “Flaco” Tosticarelli, que siempre estuvo en punta, y cuando veníamos de vuelta, Mondino me dijo, no te voy a devolver el motor, así que ponele precio, y se lo vendí, íbamos a todos lados, ganamos un subcampeonato, hasta que después empezamos con el “Tono” Ávila en el 85, ganamos dos campeonatos, y de allí fue el furor  del 200 c.c., empecé a trabajar, en un año hice ocho motores, trabajaba día y noche, en esa época íbamos a Pergamino, primero con los Gavatorta, y después con Hugo Mondino, con Ávila, tengo muchos recuerdos y muchos amigos en aquella zona

 

HUGO NOVELLA (Baradero)

 

Mi papá, no quería a las motos de carrera. Nosotros teníamos un taller, que yo trabajaba durante el día, con él, y la moto estaba escondida en la fosa del taller, nosotros a la noche, con un amigo, Claudio Masella, la levantábamos de la fosa, a eso de las 21 horas, cuando la actividad del taller había terminado, y empezábamos a trabajar en la moto, siempre a escondidas. En una carrera me rompí los dientes, y tuve que decirle a mi papá, que me había caído en la bañera, para que nunca se enterara. Hasta que fue la carrera de Baradero, entonces algunos le comentaron, “¡Que bien anduvo tu hijo!” Y él me dice, pero vos estas corriendo en moto, no, le dije, di unas vueltas en una moto prestada.

A mí me costó mucho sacrificio, te imaginás ir a una carrera a Junín, o a Bolívar, que para nosotros era muy lejos, ir en la caja de una camioneta, en pleno invierno, sin taparnos, todo ese sacrificio que hicimos, y mi amigo que me acompañaba, ahora esta trabajando en otro lugar y nos encontramos muy a las perdidas, me dice, te acordas los fríos que pasamos y todos los sacrificios que hacíamos.  Bueno, esos fueron los mejores momentos de mi vida, me dice,  a lo que yo agrego, para mí lo mismo, yo pienso que la vida, después, nos apartó un poco de las carreras, pero fueron los mejores momentos que vivimos, la cantidad de amigos que tuvimos y lo bien que nos sentimos, mucho mas allá de los resultados, porque creo que, yo no tuve resultados buenos en las carreras, nunca estuvimos en un alto nivel de competencia, pero aprendimos a querernos entre nosotros, me sentí mas cómodo que en ningún otro lado.

 

MARCELO ECHANIZ (Rafaela)

 

Yo digo, a veces, que estoy loco, a veces les cuento a mis amigos, que lo toman como en joda, entro al taller, que esta la moto tapada, y la palmeo en el guardabarros, y le digo, como estas, que tal, estamos bien, tuviste frío, que se yo, la trato como si fuera una novia, a veces como a una mascota, en las carreras, en las largadas, siempre hablamos, o sea, lo principal que se nos ocurre a los que tenemos mas experiencia, es que pasemos bien en la primer curva, que no nos caigamos, me he levantado de alguna caída, en esos derrapes que no pasa nada, y te digo, levantas la moto y preguntarle, te golpeaste vos, son cosas que a veces le contas a alguno y no te creen, y uno se las guarda, pero levantar la moto y mirarla, donde se rayó, porque te duele mas que un pelón a uno, decís, yo me curo, pero la moto no, y decimos, no, si repuestos hay, pero no es lo mismo, pero levantar la moto y preguntarle estas bien, es una cosa que ocurre, porque uno tiene sangre, uno es de amar la moto, y la moto tiene alma, como en un momento en el 2000, que fue la carrera que gané, con la Suzuki, que dije que era la última carrera que corría, en Centeno, que la final la Gana el “Pucho” Bagnis y segundo yo, tercero Cristian Arguello, yo gané la serie, ese día, y fue muy especial, porque fue el día que enterramos a mi madrastra, que me fui el sábado de las pruebas, y volví, porque ella, siempre me dijo que siga con las motos, mi papá se quedó en casa, y yo me fui, la vida continúa, como dicen algunos, largué la serie directamente, que en la serie, a pesar de lo que había ocurrido, use una de las mañas, que era, pegar la acelerada, sin adelantarme, en la que saltaron, Delgado, Tavella, y Norberto Lozer, que siempre era estricto, los mandó atrás, y quede solo con dos contrarios en la primer fila, Lozer me miró como diciendo, no podes hacer esto, pero bueno, y ese año decidí que era la última carrera, dije, me dedicaré a acompañar mas a mi padre, y surge, en muy poquitos días, yo vendo la moto, dije, no puedo seguir de acá en adelante, se me complica, uno de mis amigos, que hoy está conmigo, me compra la moto, pero no me compra la moto para hacer negocio, me la compra para que yo siga corriendo, yo me entero al mes,  porque con el dinero que él me da, de mi moto, voy a comprar a un concesionario, una moto de calle, una motito, tipo ciclomotor, y el dueño de ese concesionario, Honda Pochettino, de Rafaela, me hace una propuesta, que la gente de Honda, había hablado, en un reportaje que me hizo, el que televisaba en ese momento el CAM, de Buenos Aires, que yo digo, que no iba a correr mas, gente de Buenos Aires, de Honda, gracias al que nos ampara en el motociclismo, lo vio, ah, interesante ese hombre, es de Rafaela, nosotros necesitamos alguien del interior, para hacer un equipo Honda, y ahí fue, cuando aparece el equipo Honda, con Sebastián Verdoia, Ismael Varaldo, en 125, y Antonio Sosa y yo, en 250, fue algo muy lindo, porque nos dieron las motos, los repuestos, me dieron todo, entonces yo que dejo, que me bajo, por no poder mantenerme a buen nivel, a pesar de haber ganado la serie y peleado la final con Bagnis, en la última carrera, y me surge eso de ser piloto oficial de Honda, imagínate, no entraba ni en el casco, ni en los guantes, ni en el buzo, con 38 años, cuando todos dicen, bajate de la moto, te llame alguien y te diga, te damos una bandera, una marca, para defender.

 

Montones de veces dejé de correr, pero en el peor momento, dije que no, que seguía corriendo, y te voy a decir cuando, cuando me rompí la pierna en la primera del año, en Lemhan, ese año, todos, incluyendo mi familia, me dijeron, cuando tuve otros accidentes antes, y esa vez, a punto de que me amputen el pie izquierdo, estando los médicos amigos de Rafaela,  me decían che vas a dejar, no, les decía, no te lo prometo, pero yo, íntimamente, sabía que iba a seguir corriendo, estando internado, el papá de Emiliano Coiset, siempre quiso comprarme esa moto, que era la oficial, del año anterior, estando yo en el sanatorio, va el padre, me habla, no aprovechándose de mi estado de salud, un hombre muy honesto, un buen hombre, me compró la moto, en el peor momento, de esa crisis económica que te digo, en el momento del accidente, estaba un muchacho de Bs. As. Que es el que vende indumentarias, de Capital Federal, estaba en esa carrera, y me comenta que una mujer, había comprado, una Honda 2002, nueva, única entrada al País, que era ya con válvula electrónica de escape, una 250, que era una oportunidad que tuvo, para sacar el dinero del corralito, y eso me quedó grabado, Coiset me compra la moto, yo tenía seis meses de yeso, para poder recuperar mi pierna, a los 27 días que salí del sanatorio, me fui con mi hijo a Buenos Aires, a buscar esa moto, acelerando con las muletas, haciendo malabarismos para manejar, una locura, y pude tener esa moto, y muchos me preguntaban, y que me dijeron todos, si estaba re loco, y yo dije, que me iba a recuperar, porque tenía dentro de mi taller, una moto, dentro del cajón, y me estaba esperando, y yo sabía que ese era el mejor remedio, la mejor recuperación que iba a tener, porque era algo que remedia a cualquiera que le guste la moto, tener una moto nueva, esperándote ahí, que te recuperes

 

 

ROBERTO FILIPPA (San Justo)

 

Flavio, a los cuatro años, se hizo hacer una cartita con la abuela, donde me pedía una moto de carrera, por supuesto que horror de mi mujer, de mi mamá, de todo el mundo, porque el tema moto, tiene algún inconveniente en mi familia, porque un hermano mío, se mató, con una moto, en un accidente de tránsito, en la calle, entonces me pidió la moto a los cuatro, me la volvió a pedir a los cinco, y me la volvió a pedir a los seis, entonces yo, le dije a mi mujer, le voy a hacer una motito, y se la vamos a regalar para navidad. Con los rezongos de mi mujer, la cuestión es que se la regalamos, yo no te puedo contar, la cara de Flavio, porque yo creo que ni él creía que iba a recibir la moto, cuando recibió esa primera motito, en Navidad, fue algo, la cara de él pagó todo lo demás, y vino el aprendizaje para andar, porque no se había establecido que iba a correr, hasta ahí, no había llegado el acuerdo con mi mujer, él iba a aprender a andar en moto al campo,  mi mamá le había regalado un casco para que ande, yo le compré el pantalón de correr, se iba dando todo, y a los ocho años, me dijo que quería correr, entonces con mi mujer nos miramos y dije mira, hasta acá, llegó por cuenta mía la cosa, si vos queres correr vamos a tener que lograr el acuerdo de tu mamá, si tu mamá dice que no, no vamos a correr, y acá surge un viejo tema, que siempre nos reímos con mi mujer, ella  cuando yo corría, le tenía fobia a las motos, decía, siempre estas con olor a nafta, a aceite, me tenes cansada con esas motos, con esos vagos que se juntan alrededor de esas motos,  a veces iba a mirar, pero de reojo, no compartía, no le gustaba, no quería saber nada, si me acompañó como dirigente, y me acuerdo que el día que debutó Flavio, ella estaba escondida detrás de un auto y lloraba, porque él nunca había dado vueltas en un óvalo, y debutó en un zonal, que se hacía en un pueblito, y salió segundo, y realmente me acompañó mi amigo Darío, él me había hecho el motor, y nos vinimos enloquecidos, yo, confieso que me asusté muchísimo, porque cuando uno corre no sabe el peligro que tiene, y asume cualquier cosa que pase, no tiene miedo, cuando se es dirigente, ve el riesgo, pero los que se lastiman son los otros, cuando es el hijo de uno, yo te puedo asegurar que la cosa cambia cien por cien, porque yo debo haber visto mas de 20 años de carreras de motos, y uno parece que ya no se va a asustar por nada, pero cuando entra el pibe suyo a correr, cambia todo, me asuste mas que la primera vez que vi una carrera.

 

En la época del zonal santafesino, que manejaba “Beto” Rigoni, incursionamos en el motociclismo y lo nuestro era muy amateur, porque nosotros éramos los corredores, los preparadores, los que nos asistíamos,y en aquella época de juventud, éramos compañeros con gente de la localidad, como Darío Strotman, gente de Rafaela, que ya se retiró, como Miniotti, algunos todavía siguen, a veces nos reímos con mi mujer, el caso de Turquetti, Echaniz, el otro día lo vi, después de muchos años, a Lucio Macagno, era en esa época, yo siempre le recalco a mis chicos, que están corriendo un campeonato Argentino, que sepan valorar, que tienen los medios, aquello era muy amateur, imaginate nosotros preparando las motos, no habían los medios que se pueden disponer hoy, la mecánica, aunque uno estuviera en un primer nivel, no existían los elementos que hay hoy, que se pueden comprar, le cuento una anécdota, el cuadro mío, que después de mucho tiempo, lo conocí, lo copiamos de un cuadro de Elmo Filippa, lo hicimos nosotros, a partir de una barra de caño, eran épocas muy duras, aparte no teníamos herramientas, ni conocimientos

 

 

FRANCISCO JUNCOS (Frontera)

 

Un día vino  mi hijo mayor, de 15 años, y me dijo, papi, yo quiero correr, no le dije que era mi sueño, porque lógicamente podía llegar a quedar como demasiado vanidoso, lo primero que hice, fue una moto nueva, desde la rueda delantera a la trasera, y en la primera carrera, rompió la caja, porque estaba acostumbrado a andar con una Garelli, y la segunda carrera, yo me olvido de ponerle aceite a la caja, y la volvió a romper, y la tercera carrera, corrió y ganó, esas son las cosas que son intocables, gana un hijo mío, con un “hijo” tuyo, el motor.

 

En una Puma, 98 c. c. 2 marchas, fue en Colonia Marina, provincia de Córdoba, yo vivía en Miramar, en esa época, fue mi debut y tengo anécdotas, con gente amiga, de aquella época, que cuando veían una moto de carrera, realmente no sabían como era una moto de carrera, lógicamente no sabían como se corría, la época de un Obregón, Cantor, Gómez, Pedrini, todo ese tipo de corredores, que realmente andaban muy bien, tenía gente amiga, que decía, ahí se cae, se cae, no se cae, se cae, se cae, no se cae, anécdotas de esos comienzos, no me acuerdo el resultado, pero era imposible, clasificar en aquel momento, cuando había 50 Pumas, era muy difícil

 

 

 

OTMAR GAVATORTA 

 

A mi segunda carrera, corrí con una Tehueche, las categorías se corrían mezcladas, 100 c.c. y 125 c.c., a la  Tehuelche era de 75 c.c. y se la llevaba a 100c.c. pero esta estaba en 75 c.c. La había hecho un ingeniero, habían calculado los escapes, ya era una máquina mas elaborada,  yo había ganado en mi categoría y había salido tercero en 125 c.c.,  luego me fui a una categoría mayor que era 125 c.c. en el tiempo en que los Zanella Stalli eran los que predominaban, y era lo que mejor andaba, todo el mundo se volcaba a eso, yo tenía una Vicentina 125 c.c. que era un motor italiano, mucho mas moderno que el Zanella, pero preparado por un muchacho de Gálvez, Hugo De María que corría en 175 c.c. con una RK preparada por los hermanos Kisling, él me enseñó algunas cosas, yo aprendí  a limar con él, pero el que me enseñó muchísimo,  y me brindó todo, no escondiéndome nada, y se lo agradezco de corazón es el “Chiche Traggiai”, trabajabamos de noche juntos, porque él me hizo el motor mas ligero, con el mismo tengo el orgullo de haberle ganado a Carlitos Delgado cuando nadie le podía ganar, en una carrera en Progreso, no le gané por manejo, sino que le gané por el gran motor que tenía y era un motor hecho por el “Chiche Traggiai”; corrimos un desafío de valientes ese mismo año en San Jorge, gané la serie, punteé toda la final y por esa maldita costumbre que tenía de frenar con el freno trasero, se me recalentó la cinta, y en las dos últimas vueltas me quedé sin frenos, tuve que frenar con el delantero y yo no lo sabía hacer, entonces que pasó, venía primero yo cortado, en una vuelta me alcanzó Carlitos que venía segundo, tercero venía Carlitos Pereyra, y nos ganó la carrera Pereyra en la última vuelta, porque que Delgado tenía la costumbre de pasarte por adentro en el corte, y como yo no le afloje, nos chocamos los dos, nos fuimos afuera y nos ganó Pereyra, por eso es que  quiero agradecerle a “Chiche Traggiai” y me gustaría que él se entere, porque hoy a “Chiche” no le gusta que yo me haga mis motores (los del “Bocha”), pero es el mismo motor que hizo él, yo no toque nada de lo que él hizo, modifique algunas pavadas que a mi me gustaron, pero si él ve mi motor está todo hecho tal cual lo hizo él.

 

FRANCISCO “PACO” DARDER

 

En Junín tuve las dos carreras que mas  recuerdo, la primera es la que gané en el autódromo, donde  se corría fuerza libre y Limitada que fue en el 57 ó 58, te estoy hablando de lejos, y la otra, cuando vino Ángel Nieto en el 71, corría Limber Moreyra que era uruguayo y por Argentina corría entre otros  yo,  trabajamos muchísimo con la moto , porque  teníamos un solo cuadro de asfalto y tres motores, corríamos en 100 c. c. sacábamos el motor, poníamos el 125 c. c. corríamos en esa categoría, y después lo sacábamos y poníamos el 175 c. c. las tres carreras con un solo cuadro, y fui el Argentino mejor clasificado, en 175 salí tercero

 

MIGUEL ANGEL TOSTICARELLI

 

Tengo el 200 c. c. de Hugo Boscarol, de Suardi, me dio muchas, alegrías , la tengo en el recuerdo, de vez en cuando me siento a ver el video de Santa Clara, de cuando gano, La moto de Carlos Delgado, de cuando se cayo, en el año 75 creo que fue, perdió  la vuelta y ganamos la carrera, una carrera inolvidable, que me quedo en el recuerdo, el Pinino Salicru, Darder que gano conmigo el campeonato en 200 c. c. tengo muchos recuerdos, y ahora no me vienen a la mente, si me olvido de alguno que me sepa disculpar

 

HUGO MONDINO

 

Recuerdo que  me he golpeado dos o tres veces fuerte, pero uno lo pasa a eso, porque aguanta un poco y ya está, pero experiencias feas tuve  dos: Una vez que nos caímos con Carlitos, pero de porfiados, yo  me fisuré una muñeca, y después en Santa Clara, que yo tenía el motor de “Chiche” que ya estaba grande de cilindrada, no estaba pasado, pero él no tenía tiempo de terminármelo, un muchacho de Buenos Aires,  que salía con la moto, me miraba, aceleraba y se iba, en Santa Clara “Chiche” me dice, andá a probar una vez mas, y después la dejamos, me había hecho una camisa nueva, y salimos juntos, él me mira, cuando me mira, yo aceleré y lo pasé, y lo dejé que me pase de nuevo, y en eso, se le corta la biela y lo agarré al medio, y es por eso que tengo todas las cicatrices en la cara, ese fue el peor accidente que tuve, fue una cosa  fea, fea porque se asustaron un montón de gente, y bueno, lo pasamos

 

Íbamos a algunas carreras porque no teníamos para movernos, a veces conseguíamos algo para irnos, entonces no fuimos a todas las carreras, y después, me fui a correr a Pergamino, y había un montón de RF, que yo los había visto, parecían avispas, y nosotros con esa motito, no quería ni bajarla,  estuve con Amoroso, y le pregunté, y siempre se me reía, porque yo le pregunté, quien era el que fabricaba ese aparato, y me dio la dirección y nos compramos un  RF, y desde allí, empezamos a correr todo donde había carreras, todos los domingos, antes también  como ahora había domingo por medio, y entre ellas, había carreras por los zonales, por eso digo que teníamos carreras todos los domingos. En total le compré 4 motores a Fattorini, y también tenía un RK, que unos chicos de Gálvez la ganaron en una rifa, que era de un tal “Poroto” Francoli de Esperanza, una RK 125 lista para autódromo, la desarmamos, la pusimos para tierra, era un 125 que andaba muy bien,  y fui de Kissling, y me hice muy amigo de “Pocho” Méndez, que es de Tigre, vive todavía ahí, y me la atendía él, íbamos con las dos motos, y un día la RK, no era que no iba, lo que pasa es que había RK que andaban mucho mejor, era media rabiosa en la acelerada, después era mansa, y “Chiche” hacía años que estaba haciendo un motor, con válvula rotativa, un 200 c.c., y poco a poco, porque él era empleado, lo empezó a hacer, y un día me fue a buscar a mi casa para que se  lo pruebe, cuando se lo probé, cuando me subí arriba de esa moto, que “Chiche” quería ir a correr a Carcaraña, la probé unos trescientos metros de ida, a la vuelta la traje mas mansita, me bajé y les dije, vayan a correr que con esto ganan,  con esto tienen que ganar, y “Chiche” me decía, vos me estas diciendo en serio, si, te lo digo en serio, él había hecho tanto sacrificio para hacerlo y que yo le diga anda y después no era así, era una cosa muy fea, y fueron, se lo dio a Gavatorta, y ganó la serie, tranquilo la ganó, y yo siempre le decía a “Chufi” (Gavatorta), no te enloquezcas con esa moto en doblar, que acelerando tenes que ganarles, en la final, se pasó de largo, en la curva mas chica que había, que era la que está contra la ruta, después fuimos a Santa Clara, y allí no la quería correr, y “Chufi” me decía pedísela la moto, y a mi nunca me gustó, si me la ofertan yo la agarro, pero no podía, porque era como pasarlo por encima a él, entonces corre en Santa Clara, y la final del campeonato, era en Morteros, y allí, largo la serie y la gano, con ese motor, era un 200 válvula rotativa, con caja de cuatro marchas, después hizo varios de cinco marchas, que todavía tengo la moto entera, se llama ATC, porque él se llama Abel Traggiai y la C de competición, en la final, me pregunta que vas a hacer en la final, le digo, si va todo bien, le vamos a ganar también, porque esto anda muy bien, cuando largo y llego a la primer curva, se me rompe la maza trasera, era una maza Zanella, me quedé sin freno atrás, tuve la suerte que no se trancó la moto, y le corrí toda la final sin freno atrás, pero era una cosa cómoda, porque eso aceleraba y era un espanto, y no te podían ganar con esa moto, entonces le ganamos la final, cuando volvíamos, y llegamos a Gálvez, le dije, “Chiche”, este motor, no te lo doy mas, hace lo que quieras, enojate, ponele precio, pero no te lo doy mas, siempre en broma, y en serio, y le puso precio, y se lo compré, ese fue el primer motor 200 c.c. que él hizo.

Un motor igual que ese, lo corría Argentino Fontana, en el Campeonato Bonaerense, que me podes decir de eso

Yo fui el único que iba a correr por todos lados, tanto en Misiones, como en Buenos Aires, Carlos Delgado, también iba a algunas lejos, y con Argentino Fontana nos hicimos muy amigos en Mercedes, que le presté mi moto, porque él  me vino a preguntar que tal era el motor, entonces yo como soy tan amigo con el “Chiche”, siempre quise que él venda motores, no es lo mismo que yo le diga que el motor es bueno, a que él lo pruebe, entonces se lo presté, y le dije, no compres con válvula rotativa, comprate un motor aspirado, porque Uds. En speedway, no lo dejan respirar al motor, se lo dije medio sencillo, porque el VR es un motor que si vos lo pasa de 12.000 RPM se rompía, en cambio a 11.500 andaba bárbaro, porque los pistones no aguantaban, porque el aspirado de “Chiche” va a andar de velocidad final, igual, pero es mas tranquilo y te va a durar mas, y bueno, quería un VR y le entregó ese motor, y le dije a “Chiche” te lo va a traer en una bolsa, y lo trajo en una bolsa, después no lo vi mas a Argentino yo, lo encuentro en Santa Clara y ellos lo habían hecho mas chico, lo que pasa es que si era un aspirado le hubiera aguantado mas. La última vez que yo lo vi, fue en Santa Clara, me gustaría alguna vez, llamarlo por teléfono y saludarlo, debe hacer 10 años que no lo veo, igual por este medio le mando muchos saludos y un gran abrazo

 

 

CRISTIAN ARGUELLO

 

Cuando dejé  la escuela  me fui a trabajar a un taller de motos, porque mi pasión era la moto y a los 13 años cambié mi bicicleta, una bicicleta de cross por mi primera moto que era una “Bambina”, una Zanella con caja, que estaba desarmada y no servía nada, pero yo estaba muy  contento, ya que me iba a armar mi primer motito de carrera, así que llegué a mi casa con parte de la moto a mi lado y una bolsa al hombro con los pedazos...

 

AUGUSTO TRAMANONE

 

Me acuerdo de una anécdota de cuando corría con la Puma, no tenía fuerza ni para llevarla y derecho los pasaba, cuando doblábamos me pasaban y en las pruebas andábamos muy mal, con decir que hasta me caí, y mi papá me presionaba y hasta me retó, entonces vino una persona, un hombre que corría con él y lo llevó aparte, y le dice, Trama, sabés que tenés que hacer, decirle a Augusto que salga  a hacer lo que el  pueda  acá no hay  que demostrar nada a nadie, si se va bien se va bien, acá venimos a divertirnos, tranquilos, La actitud de mi papa era un poco entendible, por que mientras yo jugaba a la pelota con los chicos, mi viejo se amanecía con la moto y hacía un montón de esfuerzo para que yo  vaya a correr y este desenchufado, y entonces yo estaba llorando por el reto Cuando me  dijo todo lo que le había dicho este hombre, después de  eso salí y fue el primer trofeo del C. A. M. te imaginas la alegría, mira como son las cosas, al tiempo fuimos a Ramona que era tradicionalmente la primera del campeonato y este hombre tenía el hijo que corría en puma, andaba bien, era ganador, y ese año debutaba en la 50, yo estaba escuchando música y viene el hijo de él y se sienta, estuvimos hablando un rato y viene este padre recontra caliente, lo llevó mal a la carpa, lo retó mal, estaba para decirle, te acordas el consejo que me diste vos a mí, son cosas de este deporte

 

Me acuerdo de una carrera de Villa Trinidad con el 50 en el C. A. M. yo tenía una moto rápida, pero teníamos un problema que no era muy  llegadora, pero cuando llegábamos estábamos ahí y no le podíamos solucionar el problema. Mi papá en esa época preparaba   motores para afuera,  había un muchacho de Carlos Pellegrini  que  esta retirado hace un montón de tiempo  al  que mi papá le   hacía el motor. Nosotros veíamos que ese motor iba rapidísimo pero al chico le faltaba y nunca había podido entrar en la final de  un zonal,

Le dijimos al dueño de la moto, porque el que la corría no era el dueño, ya que veníamos teniendo esos problemas, si no nos prestaba la moto como para llevarla de muleto, me dijo si, no hay drama, pasá por Pellegrini, la cargás y te la llevas, así que fuimos con las dos. Llegamos a Villa Trinidad, el sábado complicados con una falla que no se la podíamos sacar, el domingo no iba ni a dos, corro la serie, venía segundo y empezó otra vez a fallar, me entraron a pasar, no le podíamos descubrir la falla,  A la  otra moto la tenía inscripta también por las dudas. Entonces dejamos el mismo chasis y cambiamos el motor para el repechaje, lo corrí y lo gane, y fui a correr la final y me tocó largar en la tercer fila, último de todos, y además había muy buen nivel, me acuerdo estaba Silvio Aguilar cuando arrancó en el ciclo que era matador, que tenía una moto rapidísima, estaba Ariel Mazoni de Chascomús, Benetti, José Bustamante, que actualmente corre en 125 Internacional, el hermano del Tono Ávila, de Goya, había unas motos espectaculares para la época, y largué último, empecé a pasar y no me tenían ni en cuenta, después viendo el video, ni me nombraban que venía pasando, pero en los tiempos venía rapidísimo, venía descontando una locura, y como a la vuelta 10 quedo en punta, y hasta el final le saqué una recta al segundo, así que imaginate el otro chico que ese día había ido a ver la carrera con los dueños de la moto, ese día dijo, abandono, no corrió nunca mas, ahora está corriendo en TC 4000

 

SEBASTIAN PITETTI

 

El trofeo que mas guardo es el de un campeonato que definí en mi pueblo, que como que Dios me ilumino, el circuito estaba a la orilla del río y era nocturno y tenia que ganar si o si para salir campeón y los otros dos motores casualmente uno era de Dammiano, que en esa época era un monstruo, como lo sigue siendo ahora, y el otro de Fabrizio que recién surgía y andaba muy bien, y yo por los kilos y esas cosas venia tercero, así que largamos y pico cuarto, quedo tercero y sin posibilidades de alcanzar al segundo y mucho menos al primero, y resulta que como se hacia de noche había 15 minutos que las luces se llenaban de mariposas que estaban 5 minutos alrededor de los focos y después se caían, en el circuito y yo doy una vuelta, a todo esto las mariposas ya se habían caído y se formo como un aceite y casi me caigo, y faltando una vuelta se caen los dos punteros, yo los esquivo por afuera y gano el campeonato, nadie me tenia en cuenta, faltaban dos curvas, yo venia tercero, era imposible, ni yo mismo lo creía, la gente de San José después, saltaba y festejaba fue todo un show, nunca mejor para creer en el destino, por que Dios puso la mano para que ganara el campeonato.

 

ROBERTO HAUSCARRIAGA

 

Estos años de correr en moto, me dejaron mucha experiencia, yo comparo el año pasado con este y pensaba que tenía que andar lo mas rápido posible, ahora me doy cuenta que no solo se gana acelerando sino que es mucho mas importante pensar arriba de la moto, antes por querer ir mas rápido íbamos al piso, ahora tratamos de sumar, es decir que como dice mi viejo hay que andar de acuerdo a lo que ande la moto y saber que hay veces que se gana frenando

 

Cuando salí campeón en el Metropolitano en el Autódromo de Buenos Aires. ese fue otro sueño hermoso que se me cumplió y fundamentalmente por el esfuerzo que hace mi viejo es que me pone contento cuando un sueño se cumple, si mi viejo esta contento yo  estoy contento

 

GASTON PETROCELLI

 

El  motociclismo en general me ha dado muchas alegrías, me ha dado muchos amigos, me ha hecho muy conocido, me ha dado muchas cosas buenas y muchas feas, aparte vos sabes que cuando te subís a una moto llevas con vos ese riesgo que forma parte de una carrera de motos, tuve un accidente de hombro, en mi segunda temporada tuve un accidente con José Tarsitano que somos muy amigos de antes de empezar a correr y en Selva, Santiago del Estero, en la final, largamos él venia quinto y yo sexto en la tercer vuelta se cae y yo no lo pude esquivar y lo agarre y José tuvo un golpe en la espalda y ahora esta en rehabilitación y gracias a Dios ya esta caminando, con trípode pero camina, lo voy a ver siempre, aparte me hace la suspensión de la moto, tenemos una muy buena relación

Recuerdo que en la primer carrera que corrí en Puma en un  zonal, en la serie me caí dos veces, cuando me bajo de la moto mi tío me reto, me dijo de todo y en la final me tranquilice y la gane, quiere decir que el reto me vino bien, y la primera de este año que fue la primera serie que gane en el C. A. M. Eso no me lo olvido mas

Tengo un trofeo que es el que mas quiero es el que gane en Bandera, el año pasado, que fue el primer trofeo que me traje del C. A. M., yo tengo muchos trofeos, porque  cuando corría en tres categorías, siempre andaba adelante y traía dos o tres por carrera, mi vieja reniega por que los tiene que limpiar, pero ellos  tienen un lugar especial

 

GUILLERMO FERREYRA

 

Empecé corriendo picadas en Rosario, picadas de motos, corría con una Puma 98 c.c. toda preparada por mí y mis amigos, fue todo a pulmón, y anduvimos bien, después compramos una Zanella 50 y también seguí corriendo picadas, posteriormente compramos una Honda NS 50 ya era una moto mas nueva, 6 marchas muy buena moto, con es salimos campeones en una categoría que había y después me arme una moto de ovalo, que es mi pasión, eso ya requería mas plata, una moto de picadas es un ratito y no se gastaba tanta plata y además yo usaba la moto  para andar en la calle

Siempre se me viene a la mente aquella moto Puma 98 era una moto muy vieja, pero fue la que me hizo ganar mi primer carrera de picadas, el festejo de ese momento fue algo muy lindo, una moto tan vieja y hacerla andar y ganar, eso nos dio muchas satisfacciones. Está desarmada, pero la tengo y en un futuro tengo pensado armarla bien y hacerla participar de la alegría que nos dio alguna vez, y además hoy le prestaría mas atención al armarla a cosas que en aquel momento no lo hice.

También recuerdo que  tuve varios palos fuertes, pero lo peor es lo que me paso en Totoras, largamos la final, se cae Fabián Urdiales y lo engancho, no pude esquivarlo y me fracture el escafoides, me operaron, me pusieron un tornillo que me queda allí y tuve  como tres meses de yeso, mas la rehabilitación, me lo tuve  que tomar tranquilo, no hacerme mucho problema y disfrutar de las carreras desde afuera que me encanta, las seguí desde afuera hasta que pude correr nuevamente.

 

SEBASTIAN TAVELLA

 

Cuando yo tenía 8 años fuimos a una carrera en Las Rosas y estábamos con mi hermano Fabián que tenia 16 años. Mi  viejo y  mi otro hermano estaban en EE.UU, y Andrés que es mi mecánico tenia 13 años,  mi viejo había comprado la moto del Gallego García y estábamos viendo quien la empezaba a correr, nos quedamos todos atrás del alambrado, corría Adrián Mattey, estábamos en la entrada de una curva y era una carrera buenísima, en esa entrada se cayo Mattey y no lo piso nadie, pero yo dije no, esto no es para mi, era muy chico, así que empezó mi hermano.

Entonces yo a lo  primero que me subí fue en un karting, hice medio año con el karting, hice desastres, los choque a todos y mi viejo me dijo NO, yo le dije entonces que el karting no me gustaba, así que saltamos a los ciclomotores en una Zanella 50 que se corría con kilos y tenia como cuarenta kilos de lastre, en Totoras y llegue una vuelta atrás y con un miedo bárbaro, me pasaron todos como parado, me sacaron la vuelta y dije imposible ganar acá.

Recuerdo la mejor carrera de mi vida que sin dudas fue la de Lehmann en el 2001, me moleste con Echaniz que era compañero de equipo de Sosa y no me dejaba pasar, a raíz de eso me descalificaron, tuve que largar en el repechaje en la ultima fila, gane ese repechaje y tuve que largar en la tercera y ultima fila, y esa carrera la gane y encima le saque una recta a Antonio Sosa, esa fue mi carrera soñada, yo la veía solo en Búa, que el largaba ultimo y ganaba, yo creía que era imposible y esa vez se me dio, fue esa sola, pero fue increíble, largar, pasarlos a todos y ganar con esa comodidad

 

PABLO MORENO

 

Bueno, el debut  fue con la moto con antióxido, no habíamos tenido tiempo para pintarla, el sábado en las pruebas estuvimos renegando, no podíamos hacer andar el motor, estuvimos hasta cerca de la una de la mañana renegando, y se le encontró la falla, y al otro día largamos en la primera serie, venia ganando, por una recta venia ganando, y me caí solo

También recuerdo una caída, en Colonia Caroya, andábamos bien pero no vi la bandera roja y me caigo, me tiro en la curva, el que iba adelante frena y me lo comí, yo no sentía dolor, me llevaron al hospital y me decían que tenia la pierna fisurada y me querían enyesar, yo me negué a muerte, todos llorábamos, yo, mi mamá, mi papá, yo lloraba porque me daba bronca, los demás no, era un entrenamiento donde me caí, y cuando llego el traumatólogo me reviso y no tenia nada, si yo me dejaba enyesar no podía correr, es mas, teníamos esa carrera el Domingo y al otro día que era feriado teníamos carrera en Villa Concepción del Tío, ese día rompí el escape que mejor andaba en la Suzuki, pedí prestado varios y ninguno me sirvió para ese Domingo y cuando nos volvimos se pusieron mis mecánicos, mi papá y el Barba Molineris, a enderezarlo y estuvieron hasta las 5 de la mañana para que al otro día pudiera correr y poder hacer buen papel, en la serie venia segundo y en las tres ultimas vueltas me paso Pablo Zaya y quede tercero, y en la final venia segundo y en la ultima curva cometo un error y me pasa Pablo, pero para mi fue un gran trabajo que hice.

 

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