VOCACIONAL O PROFESIONAL...

 

Hoy estoy dedicada a pensar, deje volar mis pensamientos, y me decía: ¿Podrá haber cines, teatros o circos profesionales, si los artistas no cobraran? Seguro que ustedes van a coincidir conmigo en que no los habría. Entonces pensemos otro poco, esos cines, teatros, circos, etc., están manejados por empresas, por lo general con un director, con un grupo de gente que se ocupa, entre otras cosas, que  los actores tengan resuelto su situación personal y trabajen sin presiones, felices y contentos, para que nosotros, el publico, podamos disfrutar de los espectáculos.

Creo que solamente los artistas bohemios, son los que hacen teatro vocacional, porque no tienen grandes aspiraciones económicas para su mañana.

Volviendo un poco a esas empresas, pienso que para que sus emprendimientos tengan éxito y progresen, deben manejarse con  inteligencia, responsabilidad y seriedad, sin perder de vista la realidad económica del país, las necesidades del otro, y el respeto por el entorno y el prójimo.

No es la intención de quien escribe la presente nota, apuntar hacia alguna institución en particular, pasa que por haber presenciado diversos espectáculos en distintos lugares, se tiene la oportunidad de observar todo tipo de organizaciones y de resultados, y es por ello, que me permito decir que: No  todos, pero muchos dirigentes de hoy, creen que saben todo, que no tienen nada por aprender de los experimentados, y  actúan por  impulso, manejando las instituciones, en las que además están de paso, como quizás no manejen su grupo familiar.

Para ser buenos dirigentes, hace falta  conocimiento específico del tema, de las  necesidades o aspiraciones de las masas societarias,  ética, y una muy buena dosis del manejo de las relaciones humanas. Se debe pensar que se esta manejando algo en forma esporádica, que no es propio, por lo que  se deben tener todos los cuidados necesarios, para no incurrir en la SOBERBIA y el CAUDILLISMO.

Creo que no hay instituciones perfectas, que todas tienen algo por mejorar, para lograrlo, hace falta primeramente ganas, después humildad y finalmente tener buen oído y disposición para escuchar halagos y criticas constructivas, estoy convencida, que este puede ser, el comienzo de mejoras, para el bien de los clubes y su gente.

 

  Brujilda

 

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