VIVENCIAS – UN GRAN ESFUERZO

 

 

Supermoto... Olavarria 23 y 24 de octubre de 2010

“El gran esfuerzo dio sus últimos frutos”

 

            Luego de cómo 40 días de no entrenar  a full y hacer solo un poco de cross, sumado a la llegada del pequeño 6,4 que se adelantó en el partidor, muchos cambios y mala onda, solo tuve la mente fuerte, un gran deseo y entrenamiento psicológico para esta definitoria carrera.

Día 1, viernes:

Alrededor de las 18 hs arribó mi amigo y presidente de mi club de fans de Humboldt (210 km de Rosario) especialmente en motorhome Boxer para llevarme a Olavarria, lo hice esperar un rato por que se me complicó el horario gracias a un reducido grupo de mis empleados (de ahora en más N.D.M. vagos y atorrantes afiliados al gremio más depredador del país, etc) que me quemaron la cabeza tanto a mi como a mi hermano, que salimos casi obligados a estar presentes como a las 20 hs rumbo a Olavarria. De apurados no más Gabriel Bologna (gran motoviajero internacional) y yo pusimos la dirección en un GPS de su propiedad que nos hizo dar la vuelta al mundo, en fin llegamos.

  

Día 2, sábado:

Una vez instalados (esta vez bajo la sombra de la estructura de mi hermano) el gran Turrini me armó el descompresor desarmado por Abel Musso y prestado por Ezequiel Iturrioz, instalé otras piezas experimentales, entre ellas un nuevo escape I.R.A., un lujo y toda la energía y el deseo.

Salgo a pista, prueba uno, doy solo 5 vueltas para probar los elementos y conforme me retiro a continuar con el retoque final, la moto un misil y ahí pintó el primer chorizo de campo del Gabi.

 Parto a la gran prueba dos y me empezó a saltar la quinta, pare al toque, rotura, garrón, no me va a ganar, correré en primera si hace falta, relacioné un diente de piñón mas y 5 de corona menos y a usar la cuarta no más, me quedó corta igual y clasifiqué media recta tirando cortes a solo 2 décimas del primero de mi división, me fui a cambiar y al volver me enteré que Hernán se golpeó y se lo llevaron al hospital, y bueno, no podía hacer nada, me quedé cortando la cadena y poniendo una corona de 43, y alistando la moto para darle música igual, quería salir campeón ahora mismo. Mientras esperábamos noticias, quedamos solos en la pista, pusimos rock & roll, Gabi se ocupó de la suculenta picada y empezar el asadazo, yo acomodé un poco con Pablo Pesci la 67 por las dudas y casi a punto de pasarse el súper asado, unos cuantos fasos y unos tragos de vino por la ansiedad y el no saber que pasara mañana con mi moto, llego Hernán bastante detonado.

  

Comimos, seguimos haciendo todo lo lindo, eso que no es profesional, la pasamos bárbaro y el 67 nos dio la mala noticia de su no participación en el evento a raíz de los magullones e inesperadamente en un acto de bondad me ofreció su moto.

 Hablando con los directores de la prueba y considerando una rotura en mi moto me permitieron cambiarla solo utilizando la misma en las dos finales, nada de avivadas, y a dormir al calor de las velas en la pista misma y bajo la luna, mezclando sentimientos de recuerdos de todas las épocas pisteras pasadas, gran balance.

Día 3, domingo:

El gran día llegó, pude dormir 8 horas seguidas, un éxito, pero extraño igual al pequeño 6,4. Medio hecho de goma y lleno de dudas opto por probar la 67 medio doblada no más para saber lo que podría tener bajo las patas y me gusto la turra, es suavecita. Me decidí jugarme a correr sin arranque. Puse mi manubrio derecho y otras piezas y a pista. Largué como un rayo, de 13º salte a 7º por haber largado bien y tomar una línea distinta al resto que se frenó uno tras de otro, como principiantes, durante las 3 primeras vueltas los podía seguir perfectamente pero acusé fatiga inicial e intenté estabilizarme en un ritmo más mío y una vuelta mas tarde al caer de un salto perdí un pedalín, algo insólito y le seguí dando masa pero se me reventó el tobillo derecho de mi pierna mal trecha y tuve que resignarme a ir sentado permanentemente y perder posiciones, de 1º y lejos que venia en mi división terminé 4º, lo positivo, sume igual, me cansé de más por la situación, me acalambré la pierna de llevarla colgando, etc.….

Previo a la 2º final llovió, me quería morir, si se me paraba la moto se terminaba mi carrera, no importa, tengo muchos deseos y ganas, no me van a vencer así no más, ya luché y mucho. Aflojé un poco la puesta a punto y largué medio pelo por las dudas de una mala pasada con el húmedo piso, que no estaba tan mal y en las 3 primeras curvas realicé un par de maniobras atrevidas que me salieron bien y quede 7º en la general de nuevo y no se me iban nada, pero no era mi ritmo, me fatigué un poco a raíz de los problemas de la 1º y de la exigencia de esta, levanté la pata y especulé hasta el final ganando con lo justo y quedando 2º en la general, o sea nuevamente Campeón, un éxito rotundo, ahora un fan me apodo el “terrible enterrador”

  

Conclusión del finde:

Gratos momentos con amigos, no tire ni un Willy,  un gran fin de semana de gastronomía y otras cosas, grandes dudas y problemas sorteados con éxito y gracias que mi gran deseo se cumplió un casi impensable sueño, repetir el título por segundo año consecutivo, siendo recientemente papá y con 38 septiembres. Mis agradecimientos a Kawa Color, al representante de Motul, Sr., Lito Barbotti, Marcelo Turrini y Pablo Pesci, Casa Sandin, Lubricantes Avenida, Tua Moto, Ricardo Álvarez, Luís Quinteros, industrias I.R.A., a mis padres, mi hijo, mi mujer, Mauro ( en España el), a mi chofer y encargado de la gastronomía del grupo Gabriel Bologna, a mi hermano por prestarme por primera vez su moto y todos los que de alguna manera estuvieron a mi lado, saludos al amigo Martín Coppari, perdón de los que me olvide. Y todo esto cierra 2 exitosos años con podios en todas las carreras en las que me presenté y un nuevo y anticipado titulo en Supermoto, aun falta una fecha y no se si tendré mi Terrible terminada o mi tobillo en condiciones.

 

                                                    Prensa y fotos: Cristian Villacreces

 

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