VIVENCIAS – VIAJE RELÁMPAGO

 

 

La Falda, 18, 19,20,21 de febrero de 2012

 

“Motoviaje Relámpago”

 

Llegando a fin de año hubo muchos cambios en mi vida, entre ellos mi alejamiento temporal ( … ) de las carreras debido a que mi famosa pierna no da para más, ya cumplió su ciclo con creces y debe ser reparada en los talleres de algún sanatorio y no en el quirófano del mago de La Emilia  “el Gran Turrini”. 

Entonces durante el mes de febrero mi gran amigo y fan Gabriel Mozzareccia, de TUAMOTO de Firmat, gran sponsor de mis últimos años me cedió una hermosa CG 150 0km para que no me pierda del mundo de las dos ruedas, mi gran pasión.

Desde ese momento empecé a pensar junto a unos amigos en algo y surgió la idea de ir a dar una vuelta sin rumbo fijo a las sierras cordobesas con el único objetivo de transitar por el viejo camino de “El Cuadrado”, el original hecho a mano, pico y pala por los antiguos dueños del legendario Hotel Edén allá por 1902, que aún esta en pié pero intransitable para los autos, incluidos los 4 x 4 (no pasan) por que faltan algunos pequeños tramos debido a la falta de mantenimiento durante décadas.

Una vez planteado este desafío quedo mi único acompañante a bordo de una Tornado 250cc, Leonel Pons, así q el viernes previó programamos partir el domingo por la mañana desafiando los pronósticos, sin equipo de lluvia ni nada de todo lo necesario para viajar, Tan solo algo de ropa, pocas herramientas y a lo guapo. El sábado corrían las horas de la tarde Rosarina cuando decidimos salir ahí no más tipo 1830 Hs por la ansiedad que nos agarró, parecíamos chicos en un kiosco mirando los caramelos. Partimos por la autopista, llegando a Cañadas de Gomes estaba el transito cortado por la gran cantidad de vehículos que se dirigían al Bingo, lo cuál no fue problema por que se podía ir en las motos muy rápido igual por la banquina. Al llegar a la altura de Leones salimos a cargar combustible y empezó a garuar, esperamos un rato, ya oscurecía y no paro, empeoró el clima así que hicimos noche allí en un hotel muy bueno y el conserje se transformo en un amigo. Fuimos a un resto bar bajo la lluvia, esta re lleno de gente y en la maniobra para estacionar, Leonel patino y choco una reja de madera, la cual se cayó, todos nos miraron, la levante rápido y acá no ha pasado nada jajaja, entramos y no había lugar para nada así que nos fuimos a un comedor en la ruta, tomamos un Colón Malbec y no paro de llover así que tomamos otro para hacer tiempo y luego nos fuimos al bar de la estación y entre los parroquianos del lugar nos tomamos 2 cervezas mas y a dormir, demasiado por hoy.

Al despertar a las 8 AM aun llovía así que le dimos al ojo hasta las 11 y llovía menos, ya se había gastado un poco el agua del cielo jaaj, nos hicieron el desayuno al palo a las 1130, nos dieron algunas bolsas de plástico y salimos a lo que venga,. A los pocos Km. de autopista ya no llovía, solo de a ratos y poco, habían cerrado casi del todo las canillas del cielo, en fin a fondo yo chupado detrás de la tornado viajamos a 120 , 130 al corte la CG hasta Carlos Paz, en el cual no se podía ni andar en moto, horrible. Allí quisimos estirar la cadena de la Tornado y no teníamos llave de 24, solo 2 de 22 , un error mío,. En la peatonal le pedí a un loco que andaba en otra Tornado la llave y en la vereda estiramos la cadena y todo, al devolverla, nos enteramos que eran Rosarinos también así que nos tomamos 2 balones y una pequeña porción de papas fritas, lo cual fue una pequeña gran estafa, 70 $ y sin ticket, para nosotros el mozo nos re curró. Allí esperamos al Cachi, un camionero amigo que se dirigía a pasar la noche con mas gente, nos prendimos, estaba todo bien, y de repente comenzó a sentirse mala onda en el ambiente, así que a las 1,30 con garúa finita,  nos fuimos rumbo a Cosquin y no conseguíamos donde dormir, zafamos en el ultimo lugar en una habitación que daba miedo, una cama tenia la parrilla toda rota y la otra un colchón inflable. Ahí replanteamos todo y pusimos los dos objetivos claros y nos dirigimos casi al medio día rumbo a La Falda, llegamos dimos una vueltita, vimos el Edén desde afuera y con todo el equipaje y sin importar recorrimos el terrible camino de El Cuadrado viejo de ida y vuelta lo hicimos, en partes entre las nubes, muchas piedras, todo piedra ajajaj….Curvas de todo tipo, un paisaje hermoso siempre, ya en el hotel se largo a llover mucho de golpe, estábamos adentro en la mitad de la excursión que se corto, así que fuimos a hacer la degustación clásica en la cava original, repetí varias veces el tinto y el religioso, solo dejaba una copa y tomaba rápidamente la de al lado jajaja…. Al rato ceso la lluvia y seguimos en otro grupo y repetimos el final en la cava jajaja, buscamos alojamiento, casi no había tampoco, fuimos a cenar a una cuadra, estábamos afuera terminando el primer Malbec de la saga, en la mesa de al lado sobro un medio, nos lo cedieron y le dimos también, se largo a llover, fuimos adentro, empezó a cantar Hugo Antonio, tributo a Cacho Castaña, muy bien, y no podíamos proseguir con nuestro plan así que nos re instalamos y vimos transformarse nuestros rostros hasta el quinto Malbec y medio, que termino de cantar Hugo, mientras nos dedico un tema “Mas atorrante que nunca” jajaja , conocimos mas gente de nuestra zona, y con el dueño del lugar, Javier, intercambiamos anécdotas de viaje, es motero de alma también y nos hizo un precio muy especial, demasiado, además del excelente trato, volveremos por mas. Cuando salimos hacia el hotel a una cuadra casi no embocábamos la llave en el tambor y bajo la lluvia perra. Todo joya, meta zigzag, nos arrastramos en la escalera, por que se movía,  hasta la baranda se corría de lugar y el pasillo era inestable hasta la habitación N°22 a la  que también se le movía el piso jaajja… una vez dormidísimos y anestesiados no aguante mas y tuve que ir al baño amarrándome de las movedizas paredes y en el oscuro, motivo por el cual obvie bajar el calzoncillo antes de largar el primer chorrito y lo moje jejejej, así que me lo quite y seguí durmiendo en bolas, no podía ni encontrar el bolso en el suelo, tremendo estado etílico los dos. Al despertarnos como a las 11, nos destapamos, uno vestido, el otro en bolas y no sabemos que pasó jua jua…. Este día justifico el viaje, impagable. Desayunamos a las 12 y emprendimos el regreso al caño otra vez por una vía alternativa nueva recién pavimentada con unas curvas que tentaban mi si fácil a pistear cuando me pasa un 307 negro al piso y me molesto así que lo corrí, pedalín casi rozando como 20 Km. hasta que lo alcancé, lo pasé en una curva y seguí como un 2km más para que no tenga dudas jajja, esperé como 10 minutos a mi compañero y le dimos hasta Córdoba, ya no teníamos una gota de combustible, llegamos con lo re justo. Hubo algunas pequeñas anécdotas y aventuras como las de la montaña y la cabaña, cuando nos echaron de un parque de skate por querer entrar con las motos, cuando nos hicieron retroceder de un puente peatonal de madera y encima era dificultoso, era muy angosto para los manubrios y terminaba en una escalera, la de hablando en japonés y las fotos que no sabemos cuando sacamos. Tuvimos muchísimo viento en contra casi siempre lo que incremento el consumo de la tornado que era la que arrastraba, nos chupamos detrás de varios vehículos un buen rato, la Tornado gastó un litro cada 18,5 Km., La CG un litro cada 33 km y a cortar cable, siempre a fondo, Leonel y yo gastamos cada 280 km recorridos de promedio 3 litros de Malbec, dos birras, un agua de medio litro y un café jajajjajaaja, fue un viaje de alto contenido etílico y poco madrugar, un éxito, mucho compañerismo, que es lo que juega para vivir esta fantástica y terrible motoaventura improvisada y salvaje.                                                                                                     

                     P.D. Volveremos por más, pero con equipo de lluvia….

 

Prensa: Cristian “Terrible” Villacreces

Fotos: Leonel Pons y “ el 64”

 

 

 

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