TRAVESÍA NUEVA

 

 

Villa Caeiro, 31 de Octubre, 1 y 2 de Noviembre

 

“Desafiando el clima en una experiencia religiosa

 

 

      Luego de muchos días sin Travesías Guiadas y con alguna carrerita en el medio se vino esta nueva edición.

 

         

 

      Junto a Leonel, Cacha, Adrián mi inseparable 64, emprendimos un viaje distinto y distendido hacia los pagos de mi ex mecánico y amigo en mis orígenes, oriundo de Fray Luis Beltrán, Carlitos Bravo, hace 10 meses feliz residente en Villa Caeiro, ahora Pentatlonista, los hijos ciclistas de montaña y solo la mujer trabaja jajajaj. Me esperó  muy amablemente me mostró las bicis de descenso y me quemo la cabeza jajja

 

         

 

      En fin, me marcó unos cuantos caminos y senderos de la zona, lo cual fue muy positivo para mi nueva exploración del Valle de Punilla, aun sabiendo previamente los avisos climáticos, decidimos solo cuatro mosqueteros hacerle frente.

 

         

 

      El viernes se presento con buen clima y fresco, detalle no tenido en cuenta, solo llevamos ropa de verano, bermudas y todo, nos ensartamos como loco, pero le pusimos el pecho. Partimos rumbo al día mas largo, ya que el sábado se venia con agua. Nos cambiamos y salimos en seco hacia Los Túneles, pasando por lugares maravillosos, muchos pueblitos de tres casas, una Iglesia de 1648, aun en pie, casi en estado original, por el camino a poco de partir, nos encontramos la primer sorpresa, nubes bajas y mucha altura, eran espesas y mojaban demasiado, no se veía nada, pero decidimos seguir hasta las ultimas consecuencias, y renegamos un buen rato, con las manos muy frías, al borde del congelamiento, una vez superadas las nubes, un sol radiante nos acompaño haciendo ameno el resto del día. Dejamos atrás lugares como Tanti,  Rancho Alegre, Las Cuchillas, El Mirador, Cuchilla Nevada, Casa de Piedra, Dos Ríos, Tala Cañada, La Posta, Taninga y Los Túneles, donde hay unas vistas maravillosas, y por el camino encontramos cosas muy especiales, como un Volcán, la Iglesia antigua, en la cual nos divertimos e hicimos travesuras pero todo con respeto, y sin hacer ningún daño, ni dejando ninguna marca, pero dando una misa, orando por otra travesía feliz y confesando a mis fieles seguidores, toda una experiencia religiosa, también descubrimos un Campo Nudista y un portón muy extraño, una construcción gigantesca en medio de la nada, además de otras cositas. Al regreso pensando que estaban superadas, nos topamos nuevamente con las benditas nubes, con menos sol, mucho mas frío al borde de todo, y mojándonos, lo superamos y llegamos felices

 

         

 

      Desde media noche llovió fuerte y aflojo alrededor de las 10.45, hora en que nos calzamos los equipos de lluvia y partimos sin miedo por los alrededores del río Cosquín, sobre senderos de Villa Caeiro y Bialet Masse, con el objetivo de llegar a Cosquín por el antiguo camino abandonado de la cantera, no pudimos, las piedras mojadas y dificultad del camino, el sendero era duro y encima había dos tranqueras, la primera abierta, la segunda, con bruto candado, volvimos a otro camino y llegando a la cima de otra montaña, se puso casi intransitable por la pendiente y las piedras, que al estar mojadas, eran muy patinosas, bajamos y nos fuimos rumbo al balneario de Tanti, donde bajamos por las escaleras varias veces, pero en moto, no había nadie y como la lluvia no aflojaba no aflojamos nosotros tampoco, fuimos por un caminito hermoso hacia la Cueva de los Pajaritos, hermoso, no bajamos ya que no podíamos caminar tan mojados pero volveremos, y nos quedamos como una hora en un arroyo cercano cruzando y terminando de mojarnos, jugando al submarino en moto, una vez muy curtidos y contentos era ya hora de volver, la inclemencia del clima fue aflojando pero se puso aun mas frío, así que el domingo lo utilizamos para descansar un poco y volver tranquilos.

 

         

 

      Esto fue una experiencia religiosa, mis agradecimientos a los Travesieros, Carlitos, envivocam y Jesús Sarabia que se la pasó armando y desarmando mi moto.

 

         

 

                                                                           Informe: Cristian Villacreces

                                                                           Moto: la misma

 

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