VIVENCIAS DEL ALCOHOL ETÍLICO

 

 

25 al 28 de noviembre de 2014

 

“Hay un Tornado feliz suelto en Fiambalà”

 

 

     En semana previa al Gran Premio de Rafaela, junto a pedido de un amigo, planeamos ir a tierras Dakarianas, más arena y piedras que tierra, lo más parecido al infierno en moto que vi, para aprender, enseñarle y festejar el ultimo título.

 

 

    Salimos a las 5 AM de Funes junto a María y Diego, oriundos de Pozo de Piedra, a poco mas de 100 km de nuestro destino, paramos en Villa Giardino a saludar a un grande, Armando Lelli y familia, le robamos una gorra, una hoja de ruta, una sonrisa y seguimos, una vez que los dejamos, Ariel a 100 km/h  me transporto al destino como a las 23 hs, a comer y dormir un rato.

 

 

Nos levantamos a las 7, descargamos mi Reina y mi ex, la CRF 450 X, ahora Dakariana, nos cambiamos, alistamos las motos y partimos rumbo a una nueva aventura, que comenzó fácil, pero muy pronto les dio la razón a los conocedores del tema. Paso a paso el terreno va mutando, arena dura, arena blanda, piedras y más piedras, río seco con barrancas que se ve fácil… por TV o de lejos, dunas gigantescas mal, calor, viento de arena que te granallaba la nariz y todo lo descubierto, pero nosotros 35º  y con campera de invierno.

 

 

Probamos la hoja de ruta a pesar de ser algo nuevo para mí y tener un solo navegador, no fue tan mal, pero tuvimos que abrirnos camino por lugares durísimos, cruzar el río fue uno de los peores desafíos, ni hablar de los quejidos de la Tornado en las dunas, al intentar cruzarlas tomando envión unas 15 veces para llegar solo 2 jajajaj , 5ª, 4ª, 3ª, 2ª, 1ª y a retomar.

 

 

Nada nos venció aunque el esfuerzo físico y mecánico es terrible. En una ocasión mi alumno probando el terreno se comió una duna y descendió unos 25 metros mezclado con la moto comiendo arena, viendo el sol y quedando enterrado de cabezas, lo fui a buscar y casi hago lo mismo, es muy difícil distinguir los colores de las arenas cambiantes y hacerse pomada, alto riesgo.

 

 

A mí me toco también, venia pisteando como un campeón y en un cambio de trayectoria el piso se endureció y me llegó la hora de mi primer porrazo, luego me hice el peralteador y solo logre enterrarme en la pared de arena jajaj, primeras dos caídas en la Tornado luego de muchísimo tiempo.

 

 

Momento en que decidimos resetearnos y descubrimos una lagartija que se puso a tomar sombra bajo mi rueda delantera, en fin, terminado el primer día a las 15 hs, volvimos y nos fuimos a las Termas de Fiambala, a reponer energías para el segundo día, el cual fue mucho mas fácil, heladito en la plaza y a volver a Pozo de Piedra a pasar la última noche donde fuimos muy bien recibidos, en una estrellada noche, en la cual me apune y pase 2 hs quejándome y volver a nuestras tierras con una nueva y excelente experiencia, solo 160 km pero bien vividos, lo único cuestionable es que podría estar más cerca Fiambala jajaj.

 

     El saldo fue una gran aventura y hojas de ruta nuevas para futuros destinos de Travesías Guiadas futuras.

 

     Debo agradecer a Tuamoto por las cubiertas donadas y a R72 por el magnífico escape, ideal para extraer toda la potencia necesaria para esta ocasión, a www.envivocam.com.ar, además de mi familia, que me apoya siempre, creo que si seguimos con esta locura, nos vamos a volver locos, dijo el pelado Cordera jajajaj

 

                                  

                                      Pilotos:    Ariel Malanot

                                                     Cristian “el todo terreno” Villacreces

                                     Motos:      CRF 450 X

                                                     Tornado

 

 

volver